Que en verano la gente se pilla vacaciones es normal, incluso en TV, y eso se nota. Comercios cerrados, lentitud para trámites con la administración y becarios en los informativos.
Hasta aquí, todo normal. Lo extraño ha sido lo de este verano en las cadenas. Les ha entrado la "Fiebre Callejeril" (dícese: programas de bajo presupuesto y con resultados de audiencia muy buenos). Y eso no es que esté mal, el problema es que ha sido a base de refritos, pero refritos ya "refreídos" en su momento.
Hasta tal punto han repetido estos programas que en la nueva temporada, las autopromociones del "Callejeros" original ponen en plan teletienda: "¡Nuevos Programas!"
Las noches veraniegas ante el televisor han sido de traca, yo pensaba; "¡Claro que el audiovisual va mal! ¡Este reportaje es la tercera vez que lo veo... como mínimo!"
Delito lo de Antena3, que estrena "Arena Mix" y a los 15 días empieza a repetir programas...¿?
Pero llega Cuatro, dolida por el flagrante plagio de su éxito "Ola, Ola" y decide volver a emitirlo, sí, emitir el mismo del año pasado... ¡CON 2 COJONES! y premio pa'l directivo que ha tenido la brillante idea, cubiertos 2 veranos al precio de 1.
En definitiva, ninguna novedad en el frente, este verano sólo ha faltado la reposición de "Verano Azul", y tampoco; Popular TV (la cadena local de la COPE) ha cubierto este vacio... ¡menos mal!
Programa: "El RevientaPrecios" Emisión: Sábados 12:30 horas. Cadena: Telecinco
Visto que la imaginación escasea a la hora de crear formatos, y las fuentes parece ser que se agotan, hay que recurrir a los nuevos medios... LA WEB.
No es sencillo dar agilidad a una subasta en televisión: 1- ¿Cómo participa la gente? 2- Al tratarse de una subasta inversa, no puedes ver la evolución de las pujas. 3- ¿Qué contenido le das al programa?
La solución ha sido sencilla: 1- Pujan los espectadores a través de SMS (cada puja 1,50€) y se hacen un par de subastas con el público presente en el plató. 2- Cuando termine el tiempo el presentador sacará un sobre en plan: "And the winner is..." 3- Si cada subasta va a tener una duración de "X" minutos, rellenas ese tiempo con un vídeo del artículo que se presenta y explicas la dinámica del concurso.
Al frente de la nave Miquel Serra, prescindiendo de su acento catalán exagerado. Para ayudarle a presentar los productos a subasta y hacer el recuento de las pujas con el público de plató tiene a Los Trillizos Frigenti. Y por último, como remeros en galeras, una banda de música encabezada por el trío gospel "La Supremas de Harlem" darán ritmo al programa.
EL RESULTADO...
Increíblemente, y en contra de todo pronóstico, el único que se salva es el presentador, que hace lo posible e imposible por darle emoción a algo de por sí no la tiene. Y es que este tipo de subasta es aburrida y siempre te deja la duda de si hay TONGO. Los trillizos no se si serán de verdad o no, pero da la sensación que son tres niños a los que han vestido y peinado igual, y que tienen la misma relación genética que Lydia Lozano con Beyoncé. Chillones y afeminados me recuerdan sospechosamente a Fidel.
Desde que entra la cabecera, digna de la más casposa TV Local, la banda repite constantemente los cuatro acordes de la sintonía mientras las coristas desafinan -entre bazucazo y bazucazo de final de subasta- el estribillo que dice: "El revientaprecios, ya verás. El revienta precios, lo alucinarás."
Triste es ver sufrir a este presentador -tal vez se lo merezca por vidas anteriores- animando a un público con cara de poker que no entiende la dinámica, mientras Las Supremas alzan los brazos y cantan sin parar su estribillo. Cuando por fín participa el publico de plató en una subasta, los trilizos se vuelven locos para localizar la menor puja única, y es que lo hacen CON PIZARRAS VELLEDA que agitan con los brazos en alto. Desde casa se observa cómo los pujadores espían a sus compañeros mientras el pobre Miquel grita desesperado: "No vale copiar, no seáis copiones"
Pude ver el programa casi entero y cada minuto que pasaba me sorprendía de que tamaña MIERDA fuese producto o IDEA de una TV a nivel nacional. -Teniendo en cuenta que las TV Locales exportaron a las nacionales sus formatos-estafa de teléfono y nombre de 3 letras que empieza por "A" y termina por "A"... No me sorprende nada.-
Me reí, y de lo lindo, cuando llamaban a los ganadores. De 3 llamadas: - La primera le dejó la palabra en la boca a Miquel y colgó. - La segunda fue la típica... Hay que alegría, qué emoción, te estaba viendo. - La tercera a un tipo que pujó por una tienda de campaña modelo remolque. Lo curioso es que no iba nunca de camping, no solía viajar y no tenía familia -daba la sensación que tampoco amigos-. Miquel al despedirle se quedó con ganas de proguntarle porqué coño habia pujado por algo que le tiraba de los pies.
Por cierto, consejo que doy a telecinco Y GRATIS: ¿Porqué no prueban a pasar "el revientaprecios" a horario de madrugada sustituyendo a los concurso-estafa? Aunque el programa es una castaña, en ese horario sería algo de una calidad inusitada, estoy convencido de que compitiendo con las teletiendas y demás rellenos conseguiría un Share muy digno.
Otra cosa, saquen de pantalla cuanto antes a los "trillizos", son menores y deberíamos velar por su seguridad. En varios momentos dan auténticas ganas de reventarles la cabeza con el producto a subastar. Yo soy un ser pacífico y estoy aquí atrapado, pero como un día se encuentren por la calle con algún navegante astiado vamos a tener un verdadero disgusto.
Por último, ¿no hubiese sido mejor hacer un casting para escoger unas chicas que cantasen bien en lugar de seleccionar a 3 orondas mujeres negras que dan a la perfección una imagen gospel pero que -sinceramente- CANTAN COMO EL CULO?
Después de pasar gran parte de mi vida navegando tras una pantalla de televisión y analizando el comportamiento de los seres que se cruzan en ella, me he decidido a exponer al mundo los conocimientos adquiridos.
No me creo un gurú catódico, si lo fuera, guardaría mi secreto...
No se trata de descargar mi ira contra los berberechos que afloran día a día en TV, se trata de descubrir el porqué... ¿Realmente existe el sentido común? ¿Qué les pasa por sus cabezas a los capitanes de esas naves llamadas canales?
En mi pequeña barca catódica veo desfilar programas sin contenido, publicidad, contenidos sin programa, publicidad, concursos estúpidos, publicidad, debates tediosos, publicidad, televisiones locales, publicidad, tarots absurdos y -por supuesto- publicidad.
Está claro que no todo es malo, hay que buscar, porque todavía quedan reductos de cordura, y mi misión es esa... ¡ENCONTRARLOS Y MOSTRARLOS AL MUNDO!
Eso sí deberé cruzarme con otros navegantes de la red que lleven los mensajes de mi barco a sus destinatarios en tierra... yo nunca jamás podré llegar a buen puerto.
A las puertas del apagón analógico vago por el espectro en busca de algo de digno para ser proyectado por mi tubo de rayos catódicos... ¡Paso de los plasmas! (se ven como el culo)
Saliendo a toda velocidad del cátodo, ve su cara estampada contra una superficie fosforescente que proyecta imagenes en movimiento.
Tras muchos años observando y participando en la creación de esas imágenes cree que ha llegado la hora de analizar su contenido.
Tristemente no puede escapar de ese tubo de vacío... es...
EL CATÓDICO ERRANTE